martes, 10 de mayo de 2011

SUPLIDOS SUPLEMENTOS

EL PAÍS SEMANAL
Flujo de trabajo en un suplemento dominical
Gustavo Sánchez 

Gustavo Sánchez es Licenciado en Filología Árabe, realizó un máster de Periodismo de El País (UAM) donde en la actualidad trabaja como maquetador de El País Semanal. Además, es autor de conocidos blogs sobre las artes gráficas e imagen digital.


LOS SUPLEMENTOS


Acompañándolo cada fin de semana, cada rotativo suele ofrecer un suplementos en color –denominado profesionalmente “colorín” – con formato distinto del diario. Algunos incluyen además cuadernillos extras para niños, páginas de ocio o fascículos coleccionables.


Los suplementos se han convertido poco a poco en una parte inseparable de los diarios de información general. Hoy día el público lector está acostumbrado a recibir un extra con su diario, y resultaría difícil imaginar un rotativo que no los incluya. 


Tratan de facilitar a los lectores una información en profundidad sobre temas muy concretos. Es un producto típicamente redaccional, concebido para segmentar lectores y atraerlos por interés de los temas tratados.  Suele consistir en una publicación con formato de revsita de información general, en la que se mezclan artículos de opinión, artículos de fondo sobre temas de actualidad o generalistas, que pueden combinarse con una entrevista a un personaje conocido o de actualidad, espacios para ocio y pasatiempos, noticias sobre bazar, electrodomésticos, bebés, sección gastronomía, páginas de moda y referencias a automóviles, equipos de sonido, fotografía y vídeo, etc.


No es fácil establecer una opinión evaluadora sobre tales suplementos. Resulta evidente que su propósito se inscribe en la estrategia general de atraer más lectores, aumentando así las razones para adquirir el diario. Como bien mencionó Gustavo, El País tira unos 400.000 ejemplares, subiendo este a 750.000 para los fines de semana. Éste periódico acompaña nuestro kioscos desde el año19 46, y la incorporación de su suplemento estrella llegó allá por 1977.


Por contar con tan amplia tirada, los Suplementos de los periódicos deberán contar con diferentes recursos a la hora de ser impresos si quieren salir a tiempo. Bien, contando con multimpresión en lugares diferentes (algo que tampoco viene mal, puesto que desde diferentes zonas se puede repartir  por toda España). O, como el caso de El País Semanal, mediante la impresión en huecografía, que además de ofrecer una mayor calidad, ofrece una mayor calidad, pese a los inconvenientes del alto coste en cuanto a realización de moldes impresores.


La época dorada de El País Semanal, como del resto de los Semanarios y revistas de Programación fue en los años 90. Esto también fue incentivado por los regalos a cambio de puntos que ofrecían por aquella época para unos lectores que más bien compraban el diario para dejarlo encima de la mesa (enciclopedias, cds de música…). 




EL PAÍS SEMANAL


Perteneciente al Grupo PRISA (Promotora de Informaciones, Sociedad Anónima) es el primer grupo de España de comunicación, educación, cultura y entretenimiento. El grupo está presente en 22 países de Europa y América. En el ejercicio del 2005, PRISA facturó 1.483 millones de euros y obtuvo un beneficio neto de 153 millones de euros. Grupo PRISA factura 2.299,53 millones de euros de los cuales el 25% procede de fuera de España. Los ingresos del área internacional crecieron un 7,32%  (más 12,2% en Latinoamérica). Hasta su fallecimiento estuvo presidido por su fundador, Jesús Polanco, al que sucedió su hijo, Ignacio Polanco.




Entre sus principales publicaciones, el Diario El País, propiamente dicho, de información general; el Diario As, periódico especializado en información deportiva y Cinco Días, periódico especializado en información económica.






Entre sus lectores, señalar que se dirigen a un público familiar amplio, progresista, con estudios universitarios o similares, lo cual lo condiciona en cierto modo a la hora de ofrecer unos ciertos contenidos con un cierto tono editorial y no otros (no se trata de prensa del corazón, sino de algo más serio).




EL FLUJO DE TRABAJO EN ESTE SUPLEMENTO


Una misma persona no se encarga de todo, sino que el trabajo se encuentra dividido al tratarse de una gran empresa.


Sus revistas suelen contar (salvo en casos excepcionales) con dos pliegos, de los cuales, cierran uno el Martes y otro el Jueves por la mañana (como podemos ver, no se pillan los dedos en lo que se refiere al día de cierre, por aquello que decíamos de la importancia de tener el tiempo suficiente para ser imprimidos). 




ORGANIZACIÓN


Se trata de un equipo pequeño, formado por:

  • Jefe de Sección: el cual cuenta con un presupuesto a repartir entre los diferentes reportajes que le presentan. Da el visto bueno a la maqueta antes de que se apliquen a ella los contenidos.
  • Redactor jefe: encargado de plantear posibles reportajes al editor jefe y conseguir presupuestos. Éste ajusta la maqueta realizada por los maquetadores, ajustándola y haciendo los sumarios y los pies. Cuando está lista, la lleva al Jefe de Sección, para que estos opinen.
  • Editores Gráficos: que se encargan de la compra, gestión de fotos y de decidir las imágenes que colocarán en la revista, normalmente suele ser un fotógrafo con años de experiencia y buen gusto.
  • Maquetadores: se encargan de colocar las fotos, decidir con qué se abre, cual es la narrativa del reportaje. Realizan una maqueta, que entregarán al Redactor Jefe.
  • Correctores: que cada vez son menos, pero que son muy importantes, a la hora de tratar de guardar la línea editorial y de realizar las correcciones ortotipográficas.
  • Jefe de Preimpresión: toma decisiones sobre el pequeño departamento de preimpresión que tienen montado.
  • Curritos de preimpresión: (posibles nosotros) a los cuales se les encarga el escaneo de las pocas fotos que no lleguen digitales (normalmente porque proceden de libros), meten la publicidad (una función importante porque, al fin y al cabo, es lo que permite que semana tras semana se siga imprimiendo), gestionan ésta y realizan las pruebas de color para clientes. Además, preparan las fotos para introducirlas en la publicación (en cuanto a tamaño y resolución necesaria). Por lo general, suelen aplicar a dichas fotos un perfil que tienen ya personalizado y preparado, por aquello de agilizar el trabajo.

Trabajan de un modo muy cercano, son muchos años de experiencia y además, se conocen bastante bien. Tal es el caso que muchas veces no tienen ni que hablar las cosas, algo bastante importante cuando hablamos de una publicación periódica donde el tiempo es algo esencial. Si se ha de cambiar algo a última hora, se ha de cambiar teniendo siempre en cuenta que hay que abaratar los costes y hacerlo con la máxima rapidez. 




INSTRUMENTOS DE TRABAJO


Entre las herramientas utilizadas: cuentan con InDesign, Photoshop, Illustraitor, Microsoft Word y una buena red local.


En el apartado de preimpresión, cuentan con un escáner y con una impresora láser (para realizar las pruebas de impresión, muy importantes para los anunciantes, puesto que cuentan con unos determinados colores corporativos que tienen que ser exactos al ser impresos).


Para poder poner de acuerdo sus ideas y trabajar unida y coherentemente, funcionan mediante el uso de una planilla, que está colgada en Intranet. En ella, cada trabajador marca cómo lleva su trabajo. Mediante un sistema de colores, indican si un trabajo está finalizado, casi ni empezado, maquetado pero no editado… 
Para poder entender cuándo estará completamente finalizado, funcionan mediante un sobre físico. Así, aunque puedan ver en las pantallas de su ordenador un archivo que, por su nombre, indique que está finalizado, hasta que no lo tengas en el interior de un sobre, nada es final.




FONDO Y FORMA DE LA PUBLICACIÓN


Ésta cuenta con dos partes. Aproximadamente hasta la mitad contiene reportajes un poco serios, de fondo. De ahí en adelante, toma la forma de una revista femenina. Esta sección se denomina “Estilo de vida”, procedente de una anterior publicación independiente llamada “Estilo”. 


En cuanto al diseño, suelen ser muy moderados (por ese estilo serio que les caracteriza. No suelen emplear más de 4 o 5 tipografías (algo importante, puesto que por lo general, cuando las personas tienden a creer ser creativas, suelen sobrecargar las publicaciones con muchísimas tipografías, agobiando de este modo al lector). Y es que no hay que olvidad que la finalidad última de los textos es que sean leídos por los lectores y que estos se encuentren los suficientemente a gusto como para volver a leer a la semana siguiente.


Como maquetadores, haces lo que puedes, no lo que quieres. No se trata de hacer el mejor diseño posible, sino tener en cuenta el material y el tiempo de que se dispones. Si consigues tiempo extra debido a un buen método de trabajo, podrás emplearlo en creatividad. Aunque los lectores no sepan nada del diseño, si que notan que algo chirría, por lo que tenemos que cuidar el aspecto de nuestra publicación.


Además, pese haber sufrido algún cambio a lo largo de su historia (de la mano de los mejores diseñadores del momento, como fue el caso de Oscar Mariné), lo primordial en este tipo de revistas es que el lector la reconozca en cada página, puesto que ante todo, se trata de “estar en casa”. Por eso, los lectores se suelen tomar a mal que una revista cambie de estructura, puesto que deja de tener esa comodidad de encontrar todo, y han de volver a empezar de nuevo.


 




El maquetar no es tanto poner las cosas bonitas, como ordenar la información. Mediante dicho orden se consigue sorprender, agradar, hacer que el lector lo comprenda y guiar su mirada en las direcciones en la que queremos.  


A veces, debido al a prisa que corre la realización del trabajo, se ha de realizar plantillas sin terminar de conocer el contenido, buscar imágenes para textos que aun no hemos leído o maquetar el texto sin conocer las imágenes que van a aparecer. Pero es lo que tiene trabajar en un lugar en el que todo es para antes de ayer.
Por lo general, cuanto más se estandarice y automatice el trabajo, mayor rapidez y facilidad se tendrá al trabajar. Pero bien es cierto que a veces (como en el caso ya reseñado de los cambios de diseño) se parte de un trabajo mucho más duro, dónde no se tienen preparadas plantillas, hojas de estilo, paletas de color… Esto ralentizará el trabajo considerablemente.


En conclusión, ha sido una charla bastante productiva, de la que me gustaría destacar una frase “Los lectores en España no se renuevan, se mueren”, y es que los españoles van perdiendo el hábito a la lectura, la ignorancia prima en nuestro mundo de hoy. 


FUENTE: PÉREZ RUÍZ. M.A. (1996). Fundamentos de las estructuras de la publicidad. Madrid: Síntesis.


viernes, 6 de mayo de 2011

¡YO HE VENIDO AQUÍ A HABLAR DE MI LIBROOOOO!


Portada del libro "Rimas" de Gustavo Adolfo Bécquer en la
versión de Francisco Torrecilla del Olmo para Akal.


Mi versión de esta portada.

A la hora de diseñar la cubierta, lo primero que he tenido en cuenta que quería cambiar la forma de encuadernación. De una encuadernación rústica a una encuadernación cartoné. Para ello, he ampliado la anchura del lomo en 2 cm. No se aprecia en el "antes" y el "después", debido a que la imagen del "antes" no incluye el lomo.

Quería hacer un lavado de cara a la portada, puesto que se dirige a un público joven (en concreto escolares y profesionales del mundo de la docencia, por su contenido, sus anexos -ejercicios para clase- y sus comentarios a lo largo de toda la la obra), y considero que la imagen es demasiado sobria para éstos.

Quería una portada sencilla, con tan sólo una imagen, pero que esta ocupara toda la página. Tampoco es que haya dejado la sobriedad a un lado, por aquello de que la Editorial para la que "publico" esta obra sigue siendo la misma. 

A la hora de buscar la imagen, me he dirigido al banco de imágenes Gettyimages.com. Tengo que decir que en esta página he encontrado muchas imágenes de personas con "rostro europeo" de esos que gustan mucho en los anuncios, porque no expresan nada. Pero precisamente era lo que pretendía evitar para mi portada, por lo que he elegido una imagen en la que no aparecieran personas, sino telas arrugadas simulando ser personas.

A la hora de elegir la imagen tenido que especificar una serie de datos sobre el uso que iba a hacer de ella. Su nombre "A heart carving in a tree at Englishman River Falls Provincial Park" de Ernesto Bertani (2002), y en su traducción al inglés completamente literal, como se puede apreciar "Besos en Color". En total unos 380 euros tan sólo de imagen, más el duro esfuerzo del diseñador, que también se cobrará caro...

En cuanto a la portada, he mantenido los mismos elementos que en el libro original (código de barras con ISBN, texto, logo de la Editorial Akal. Jugando con el color naranja y un azul similar al de la tela de la portada, pero sin gradaciones.




miércoles, 27 de abril de 2011

MANUAL DE TIPOGRAFÍA



De entre las páginas del manual de tipografía, he decidido recoger dos páginas que se han repetido en cuanto a estructura a lo largo de todo el trabajo, y que, personalmente, me ha gustado mucho la forma de ser estructuradas. La primera de ellas nos muestra las instrucciones de cómo realizar una retícula mediante el Diagrama de Honnecourt. A la hora de explicar este proceso, además de ir explicando los pasos a desarrollar, incluí una serie de imágenes para que no cupiese la posibilidad de pérdida en caso de ir realizando el ejercicio usando dicho manual como muestra.


Además, a lo largo de todo el trabajo he tratado de emplear el color rojo, protagonista (puesto que en el intento de imitar un pergamino también empleo iniciales miniadas, hecho que se puede observar en la portada) a la vez que me ayuda a resaltar determinadas zonas de la imagen.


Por otro lado, he decidido incluir otra página que se ha ido repitiendo en cuanto a estructura a lo largo del trabajo. Se trata de las páginas de muestras tipográficas, con objeto de analizar estas y mostrar un ejemplo. Se puede observar como de nuevo el color rojo se emplea para resaltar los elementos a destacar. Me gustó bastante el incluir una pequeña frase que defina cada tipo de letra de un modo más "literario" que técnico. Se puede observar como en todas las páginas de muestras tipográficas encontramos también en la esquina inferior derecha el nombre de la fuente que se a analizado con anterioridad. 


Por lo general, me gustan más las primeras páginas del trabajo que las finales, puesto que son más gráficas, y porque también ha influido que a lo largo del trabajo el ánimo ha ido decayendo, el cansancio hace que se comentan más errores y por tanto también, que haya tenido que realizar más correcciones y volver a trabajar sobre lo trabajado.


Por lo general, el realizar un manual tipográfico ha sido bastante duro, de cara a que se deben de comprender a la perfección el contenido para poder plasmarlo correctamente. Por supuesto no ha sido una tarea tan ardua como debió ser la realización del manual por parte de Bodoni, pero no he muerto mientras lo realizaba y nadie ha tenido que acabarlo por mi.

lunes, 11 de abril de 2011

EL BIBLIÓFILO, AQUEL EXTRAÑO SER

Los libros de fondo antiguo (1471 - 1800) siempre han sido estudiados por grupos muy reducidos de eruditos, bibliotecarios, bibliógrafos, bibliófilos e investigadores. 

El ser bibliófilo es una adicción sobre los libros que transforma tu tiempo y tu mente. Si definiésemos bibliofilia como "amor a los Libros", muchas personas serían bibliófilos; por lo tanto, una buena definición sería "amor desenfrenado al libro", pasión, al fin y al cabo. Así, la RAE describe la bibliofilia como "pasión o afición por el libro en razón de su valor histórico o estético, especialmente por los antiguos, raros y curiosos".


Se trata de una definición con acento en el continente del libro más que en el contenido, en factores exógenos más que endógenos, en el cuerpo más que en el alma. Pero debemos de tener en cuenta que lo que diferencia a un bibliófilo de un mero coleccionista, es que el texto de nuestra obra va a ser el alma,  siendo por tanto el contenido lo que dará valor al libro y el continente tan solo lo acrecentará.

Por tanto, bibliófilo es sinónimo de "coleccionista de libros", pero como no se puede coleccionar todo lo publicado, es necesario una acotación o especialización. Así pues, un bibliófilo es aquel que tiene una biblioteca temática o una colección con uno o varios hilos conductores que la diferenciarán de las demás. Para conformar dicha colección hará falta tiempo (para documentarse, localizar e informarse) y paciencia para ir formando la colección (puesto que muchas veces algunos libros tan sólo aparecerán en el mercado cuando su anterior coleccionista ha muerto o se ha desecho de su biblioteca; además que también influye el factor suerte - de encontrarse con dicho ejemplar).



Cuanto más completa llegue a ser una colección (nunca se termina de completar), más se incrementa en su estimación y valoración. 

"Se ama lo que se conoce", y es por ello que el bibliófilo debe poseer unos conocimientos de cierta relevancia: sobre el libro y su historia, bibliografía, edición, técnicas de impresión, tipografía, tipos, características del papel, ilustración, encuadernación, etc. Además de contar conocimientos sobre el tema de su colección. 




¿Dónde podremos encontrar este tipo de ejemplares?

El bibliófilo, con una serie de herramientas: los repertorios Bibliográficos, los catálogos de librero y casas de subastas e Internet (una gran feria mundial), deberá buscar en:
- El mercado real (actual): se trata de la oferta de libros que existen en las librerías anticuarias. 
- Mercado potencial: los libros existentes en bibliotecas de otros bibliófilos y particulares.
- Mercado de fondo antiguo: un mercado finito y de oferta limitada, a repartir entre el mercado real y el potencial. 

El mercado del libro antiguo pues, está conformado por un 80% libreros que se encuentran localizados y domiciliados (los auténticos profesionales de la compra - venta del libro antiguo) y un 20% de particulares (que en un principio serán demandantes y posteriormente - con bastante posterioridad - demandantes).




Pero: ¿qué están valorando los bibliófilos?, ¿qué están comprando? y ¿qué están pagando?

Los libros en general y las novedades en particular, que inundan las librerías de los grandes almacenes son artículos de consumo y de ocio (salvo los de texto, que son herramientas de trabajo) pero nunca una primera necesidad, por lo que se someten a las leyes de la oferta y de demanda. 

Los libros antiguos, de bibliófilos y de colección, por su parte, se convierten en artículos de lujo, en obras de arte, formando parte del mismo mercado que las obras de arte y antigüedades; que por lo general, serán comprados por personas que tienen sus necesidades básicas de uso y consumo cubiertas.

Éste siempre mirará desde el punto de vista histórico - cultural, estético y de rareza, buscando siempre la excelencia (a diferencia de un investigador, bibliotecario o bibliógrafo). Por ejemplo, a un bibliotecario no le servirá para nada un libro intonso (libro con pliegos sin guillotinar). 

Así, aspectos a valorar pueden ser:
1. El contenido: examinando tanto obra como autor y materia sobre la que versa el ejemplar.
2. La antigüedad: la época del ejemplar.
3. El estado del ejemplar: mejor cuanto más se asemeje a su estado inicial de fabricación (primera edición).
4. Que esté completo, falto o mutilo.
5. Calidad del papel.
6. Procedencia, presencia de autógrafos, comentarios manuscritos y otras señas de identidad (como ex-libris).
7. Taller tipográfico en que fue realizado: lugar y origen.
8. Artes gráficas: diseño, materiales utilizados, márgenes.
9. Ilustraciones, dibujos y grabados.
10. La encuadernación: si es original o reencuadernada.


¿Cómo deshacerse de los libros?

Al final (aunque sea lo más tarde posible), el bibliófilo sólo tendrá tres salidas para desprenderse de sus libros:
- Donación.
- Fundación.
- Venta.





FUENTE: Nosotros los bibliófilos, Conferencia de Joaquín González Manzanares


lunes, 4 de abril de 2011

LA GALAXIA DE GUTENBERG



"... Dios esparcirá su Palabra y así , una primavera de verdad saldrá desde ella: como una nueva estrella quitará la oscuridad de la ignorancia y provocará una luz entre los hombres.” 
Johannes Gutenberg (c.1400-1468)




Con Galaxia, ya se refería Mc Luchan a todo aquel medio ambiente o circunstancia que rodeaba a Gutenberg para la creación de su invento. Toda tecnología tiende a crear un nuevo mundo circundante para el hombre. Así, la escritura y el papiro, como hemos visto, crearon el medio ambiente social de los imperios del mundo antiguo.


Estas diferentes galaxias son procesos activos que dan nueva forma tanto al hombre como a otras tecnologías. Al igual, en nuestros días, el súbito cambio de la tecnología mecánica de la rueda a la tecnología del circuito eléctrico representa una de las mayores conmociones de toda la historia.


Cuando toda la cultura que circulaba estaba relacionada con la galaxia de Gutenberg, era difícil imaginar esta crisis del libro y el mundo editorial, pese al previo aviso de algunos autores (como el ya nombrado Mc Luhan).

Pero las tradiciones continúan, los críticos literarios continúan buscando novelas, pretendiendo ignorar que el mercado del libro se está muriendo e ignorando que las obras que juzgan a penas pasan un mes en las librerías antes de ser descatalogadas, suplantadas por la nada, o por la infraliteratura que se ha ido apoderando de los escaparates de las librería y supermercados: generalmente históricas, de terror o policiacas.


Pero ahora, con la llegada de Internet, se deben dejar a un lado todos los cánones establecidos, tratando de colocarnos entre las dos corrientes, dejando de lado la visión pesimista, desesperante y los cantos fúnebres a las bellas artes. 


No se trata de decir adiós a los libros, sino a el modo de conocerlos. Poco a poco se va avanzando hasta un tipo de "autoedición", dónde el lector toma el protagonismo, dónde no importa tanto la calidad de la obra ni las opiniones de los críticos literarios (que al fin y al cabo siempre pudieron y han sido compradas), sino el número de seguidores de ésta, que al fin y al cabo, como en todo elemento de consumo en nuestra sociedad, se traduce en ventas.


Lo cierto es que estamos cruzando un puente en el que es difícil saber que hacer: si volver al cálido mundo Gutenberg, donde todo parece duradero y seguro, o saltar al otro lado.

lunes, 21 de marzo de 2011

HELVETIQUEANDO




Hemos visto que las tipografías dan color a las palabras, nos ayudan a expresarnos, pueden significar cosas, o pueden no hacerlo, y pasar desapercibidas, dando total protagonismo a la imagen.
Son las dos posturas principales que encontramos entre los diseñadores en la actualidad.

El tratar la fuente como algo secundario, nos hace buscar en las diferentes tipografías una serie de propiedades: legibilidad, claridad, claridad y transparencia. Algo que, sin embargo, nos hace caer en los mismos tipos de tipografía diseño tras diseño, sin dotar de una personalidad ideal a cada uno.
Se trata, como ya he dicho antes, de hacer que la imagen prime sobre la tipografía.  De este modo, elogian a Helvética como la perfecta letra impersonal, que puede valer para todo tipo de usos: para cosas serias, para un tono más bromista, para decir Te Quiero o para decir Te Odio. 

La Helvética es una fuente que proviene de las Vanguardias, en Europa, dónde las Vanguardias han influido mucho (hay que recordar que algunos autores vanguardistas diseñaron elementos tanto para empresas como para el estado público que aun perduran en la actualidad). Fue creada en una imprenta tipográfica, en Haas, gracias al trabajo conjunto de dos personajes: Edward Haffman, el líder de dicha imprenta y la mente pensante, y Max Miedinger, el encargado de plasmar todas estas ideas en el papel mediante diversos dibujos y correcciones. Haas pertenecia a la fábrica de tipos Steipel, que a su vez pertenece a Linotype, la actual propietaria de ésta nueva fuente, que aunque en un primer momento fuera llamada "Neue Haas Grotesk" pasó a denominarse Helvética (que es Suecia en Latín) y que tendría una mayor aceptación de cara al público norteamericano.

Viendo el documental hemos podido comprobar cómo éste tipo ha conseguido todo cuanto se quería cuando se hablaba de una tipografía objetiva y transparente: expresar a la perfección cuanto quería, es legible, directo, perfecto para trabajar con retículas puesto que se adapta a la perfección (guarda las proporciones).

En la actualidad, muchas han sido las marcas que se han sumando al carro de la Helvética. La tipografía corporativa por antonomasia, está en muchos de los manuales de identidad de empresas que han pagado mucho dinero por conformarse visualmente. Donde diseñadores dan más importancia a las imágenes que a sus fuentes, sin tener en cuenta que las representaciones de dichas fuentes también forman parte de las imágenes.

Totalmente de acuerdo en que la función de la tipografía es la de poder leer lo que se nos expresa (aunque no siempre), pero bien es cierto que debemos encontrar juego a esto, que en algunos momentos la Helvética puede ser una elección adecuada, pero en otros momentos no, por lo que hemos de barajar infinidad de posibilidades.

Inusual es encontrarse a un tipógrafo en el silgo XXI. Aunque hoy en día la profesión no esté tan bien valorada cómo lo estaba en su tiempo, bien es cierto que gracias a su trabajo, podremos encontrar variedad, diferentes opciones que barajar, y no usar constantemente la misma fuente en todo cuanto diseñemos (aun más hoy en día, cuando el avance de la tecnología  y la informática nos alcanza tantas posibilidades). Bien es cierto que podemos escribir con una misma fuente de palo seco sentimientos tan opuestos como un Te Quiero o un Te Odio, pero bien es cierto que con una tipografía caligráfica también podemos expresar ese odio, o ese amor, acentuándolo con todo tipo de detalles, ligaduras y remates. 

Como la tipografía es un medio de expresión, y más para el diseño gráfico; no debemos olvidar que podemos explotarlo y sacarle mucho partido. Como futuros diseñadores, contamos con todo tipo de recursos, de programas, de libros, tutoriales y fuentes que hemos de aprovechar sin reparo, porque la verdadera creatividad no se encuentra en los recursos con que contemos, sino en qué realicemos con dichos recursos.

A diseñar se ha dicho.

lunes, 7 de marzo de 2011

DIBUJANDO LETRAS GÓTICAS

La influencia de la cultura romana se tradujo en todo. Por supuesto, en la escritura también. Dentro del esquema de una letra romana, cualquiera puede partir, perfectamente, de un cuadrado, acuartelado, dentro del cual diseñamos la letra. Para dibujar sus letras (en cuyas terminaciones, tan sólo tendría unas ligeras y sobrias florituras, como podemos ver en la siguiente imagen) los romanos utilizaban un "stilus", pero cuando hablamos de "stilus" nos estamos refiriendo a un nombre genérico (podía ser metálico...).




La mejor heramienta es el "calamus" o caña", y de hecho, hoy en día, con todos los avances que  hemos experimentado en la fabricación de plumines, aún no se ha podido superar a la caña, puesto que permite una ligera flexibilidad, al mismo tiempo que m antiene la firmeza que permite dibujar las terminaciones de las que hablábamos. Al precio que tienen hoy en día las plumas, se puede tener en consideración elaborar "calamus" caseros. Para ello, se han de buscar pequeñas cañas (las cuales tampoco son muy fáciles de encontrar), al cual se le corta la punta con una navaja muy afilada de forma transversal y se le practica, con una cuchilla de afeitar  o un cuter, un corte central en la punta. Se trata de la mejor pluma que podemos encontrar a la hora de hacer una letra romana.



Pero si lo que queremos es escribir realizando diseños con letra gótica, el "cálamus" nos sería insuficiente. Esto se debe a que la letra gótica tiene una serie de terminaciones en punta y una aperturas en zonas medias, sobre todo en rúbicas, que hace falta una pluma cuya punta sea flexible. Es por ello por lo que se comenzó a escribir con pluma de ave, la cual reunía los requisitos mencionados. Más tarde, cuando comenzaran a fabricarse plumines metálicos, todavía se podía hacer algo con aquellos viejos plumines si bien los auténticos pendolistas no tenían más remedios que seguir utilizando las plumas de ave. 


Se comenzaron a fabricar plumas de caligrafía con el plumín partido. Esto se agradeció, puesto que a veces hay que escribir mucho texto en minúsculas y siempre es un alivio poder contar con una carga de tinta. Pero cuando llega el momento de las mayúsculas y de las rubricas, arabescos, adornos... etc. el problema aumenta. Bien es cierto que se han hecho estos plumines en tres tamaños, aunque con todo esto, el problema no quedaría completamente resuelto. La ventaja que tienen dichos juegos son que algunos plumines anchos pueden resultar muy útiles en determinados momentos.



No obstante, pese a todos estos avances experimentados y la creación de todos estos juegos, no podemos evitar el recurrir a las plumas de ave (ni tampoco debemos hacerlo). Tampoco es fácil de conseguir, pero una vez contemos con ella, habremos de limpiar la punta de la pluma y seguiremos los mismos pasos que con el "cálamo" de andar por casa respecto al corte de la punta. Así, obtendríamos algo así:


En cuanto a las letras góticas, decir que está basada en seis trazos de pluma en total. En los cuales, todo el tiempo se mantiene ésta a 45º de una línea de referencia horizontal.


Las variaciones de estos 6 trazos, además, pueden ser ensamblados en orden de crear las letras. Manteniendo la pluma en contacto con la superficie de escritura al transitar del trazo 1 hacia un trazo 2 inferior, se consigue una escritura gótica muy simple. 



Decir también que su estructura viene determinada por unos cuantos principios que merece la pena entender, puesto que, una vez aprendidos estos trazos básicos, todas las minúsculas se podrán dominar fácilmente. Además, se muestra también un pequeño esquema sobre un principio cuaternario (tierra, mar, aire y fuego) y dos principios ternarios:




Debemos de mirar a estos modos antiguos de realización de tipografías, no solo de cara a incluirlas en nuestros maravillosos programas de ordenador, sino a aprender a utilizarlas y a dibujarlas también a mano, puesto que todo este tipo de influencias enriquecerán considerablemente nuestros diseños. Os animo a que os fabriquéis algún que otro utensilio y os pongáis manos a la obra.


Fuentes: